La vida en Mexico despues de la influenza
by toNe on May.15, 2009, under My World
Vale la pena leer la opinion de Danielle Dithurbide la cual no podria ser mas certera de como lo escribio, realmente me quito las palabras de la boca:
¿Fue cierto?, ¿Exageraron?, ¿Nos engañaron con las cifras?, ¿Voy o no voy a trabajar?, ¿Salgo a comer, o mejor organizo una comida en casa?, ¿Uso tapabocas?, ¿Saludo de beso?, ¿Le doy la mano?… AsÃÂ, como fantasmas, en voz baja, estas preguntas invaden la tranquilidad de varios…
La realidad es que la influenza, ese virus que de pronto habÃÂa paralizado nuestras vidas y nos colocaba en un escenario casi apocalÃÂptico, parece haber perdido fuerza. Sin embargo, está ahàpresente, latente, dejándonos más preguntas que respuestas, pero sobre todo obligándonos a vivir con las consecuencias que nos ha dejado.
Fuera de nuestras fronteras, en otros paÃÂses, algunos lejanos, otros más cercanos, ya no importan nuestros majestuosos centros arqueológicos, nuestras paradisÃÂacas playas, nuestra incomparable gastronomÃÂa, nuestro envidiable clima… Ya no importa nada, sólo él, o eso: el virus.
Del golpe que nos dio en el bolsillo, ni hablamos, para eso están los analistas… Pero nos dio otro, el más bajo, donde nos duele a todos; en el autoestima.
Los vimos bajarse de ese avión, respirando por primera vez en varios dÃÂas, la libertad que en China les habÃÂan quitado, la razón, una: ser mexicanos, sanos, pero mexicanos.
Los hemos oÃÂdo, denuncian maltratos, en un barco con bandera de Singapur, por el que pagaron miles de dólares, la razón una: ser mexicanos, sanos, pero mexicanos.
Lo sabemos, hoy difÃÂcilmente podrÃÂamos viajar a algún lugar, con la absoluta certeza de no ser vistos como enfermos, como infectados, la razón una: ser mexicanos, sanos, pero mexicanos.
No hay duda, hoy para nosotros es imposible conocer Argentina, Cuba, Perú por mencionar algunos, la razón una: ser mexicanos, sanos, pero mexicanos.
Pero hay una, una que no se perdona: HaitÃÂ, ¡darle al que más lo necesita y ser rechazados! ¿Por qué? ¿Por precaución?, ¿Por miedo?, ¿Por asco?, ¡No! La respuesta es sólo una: por ignorancia, un virus mucho más peligroso y mortal que la influenza.
En ocasiones podemos quererlo, en otras sentirnos decepcionados y enojados con él, general e irónicamente en los momentos difÃÂciles nos sentimos más parte de él que nunca, a muchos nos ha dado todo, a la mayorÃÂa nos ha dado, por lo menos, esa extraña sensación de orgullo, que incluso nos pone la piel de gallina, al ver ondear la bandera en lo más alto de un asta, acompañada del himno nacional coreado por miles; asàes México un paÃÂs enorme en todos los sentidos, un paÃÂs del que hoy, nos debemos sentir orgullosos, y un paÃÂs al que nunca y menos en este momento, le debemos dar la espalda, para darle la cara a extraños.
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